sábado, 22 de julio de 2017

MÁTAME EL ALMA

Buscando en el baúl abierto de los recuerdos hoy me encontré un pequeño poema que escribí hace mucho tiempo. Espero que os guste ya me diréis.



Hoy vengo a verte,
a ver si con suerte
me matas el alma.

Sí, mátame el alma,
que por eso vengo.

Mátame el alma,
es eterna ella
y no la quiero sin ti.

Mátame el alma,
deja solo mi humilde caminar
así sea como lo tenga que recorrer.

Mátame el alma,
cansado ya de que
las palabras la hagan sangrar.

Mátame el alma,
que para ello cerca estas,
usa cual daga tu cercana lejanía.

Mátame, mátame el alma,
pues nació para morir.

 Bueno como siempre gracias por leer mis palabras y espero vuestros comentarios y recordad si queréis enteraros cuando se publican nuevos artículos suscribiros.

sábado, 17 de junio de 2017

POR SI ALGÚN DÍA NO ME DIERA TIEMPO



Por si algún día no me diera tiempo…

Quizás parezca que la vida fue demasiado buena o algo injusta con mi persona o ya con mi recuerdo. Pero estoy muy orgulloso de estar donde estoy y de conseguir lo que he conseguido, no fueron joyas,…
No fueron tierras,…
No fueron grandes edificios,…
No fueron gran cantidad de amigos,…
Pero, por si algún día no me diera tiempo…
Para mi conseguí tener un padre estupendo que me enseñó a ser simplemente lo que fui todos estos años, creo que no lo hice del todo mal. Gracias padre por simplemente ser genial.

Pero, por si algún día no me diera tiempo…
Crecí bajo tus faldas y orgulloso estoy de volver a tu lado cuando simplemente lo necesito. Fuiste genial madre, aún recuerdo, con cariño, cuando a tu lado aprendí el truco para memorizar la tabla del 9 quizás fueran 7 u 8 años los que llevaba entonces en mi lomo. Pero recuerdos miles podría contar y tardaría otra vida en poder recordarlos todos porque cada momento a tu lado fue un bello momento. Gracias madre por guardarme siempre.

Pero, por si algún día no me diera tiempo…
Resumiré en una sola persona lo que siempre sentí por dos personas muy especiales en mi vida. Las que me hicieron sentir el hermano mayor, las que creía a veces amigas y otras enemigas. Las que desde lejos, a veces, vi crecer y crecer y hoy aunque siguen siendo mis niñas protegen a su familia como nuestros padres lo hicieron con nosotros y orgulloso estoy de ser el tío de los pequeñines y amigo de los que llegaron a su lado para hacerlas madres. Gracias hermanas por ser vosotras tan geniales como sois.

Pero, por si algún día no me diera tiempo…
No por llegar casi al final son menos importantes, pues es más yo diría que gracias a ellos supe lo que era querer incondicionalmente, sin miedo al daño, al no ser querido, al no conseguir ser su mejor amigo a esos hijos por los que te gustaría ayudarles a dar los pasos que crees correctos y algún día descubrí que los pasos son de ellos y ellos tienen que darlos. Gracias por ser como sois, gracias por enseñarme lo más bonito de la vida, gracias por ser parte viva de mi hoy que estoy y mañana por si no estuviera. Gracias hij@s por recordarme algún día.

Pero, por si algún día no me diera tiempo…
A ti, a la primera que leerá estas líneas y que será la que me dé el permiso de publicar lo que siento por la vida, por el pájaro, por el árbol, por el sol o a la luna, por simplemente ser mi compañera durante tanto tiempo y la que me dijo:
“Oye tú, espera, en la vida existe el amor y aquí estoy para descubrirlo contigo.”
 Y tiempo después encontré que la luz de su amor, había quemado el corazón muerto que en mi latía y como el ave fénix resurgió de sus cenizas para colonizar el resto de mi pecho y hacerlo latir más fuerte que nunca. Gracias por ser mi compañera en este sinuoso camino y sabes que no juro, no me gusta, pero por eso te pido que si disfrutaste del tiempo que lo recorrimos juntos hagamos un trato. Busquémonos en la otra vida y si yo ya he llegado no te preocupes, no llores, no te lamentes, no pierdas las esperanza, solo piensa que yo me adelanté para ir conociendo el camino que recorreremos algún día. Gracias esposa mía por sembrar el amor en mi interior.

Pero, por si algún día no me diera tiempo…
A todos aquellos que no miento aquí no sois menos importantes, ni más, os tengo presentes pero necesitaría mucho papel para describir todas aquellas personas, amigos, familias, conocidos, transeúntes de mi camino que algún día pasaron por aquí. Gracias a todos.

Pero, por si algún día no me diera tiempo….
Gracias a todos por haber estado ahí, y cuando digo a todos, me refiero a los que alguna vez estuvisteis, a todos y cada uno de vosotros.

Pero, por si algún día… ya me dio tiempo.

GRACIAS!!!

sábado, 23 de julio de 2016

EL RENACER DE UN REY (PARTE 11)

Episodio anterior



Selene se ocultó tras la puerta, mientras yo preguntaba quien se encontraba al otro lado de esta, una voz desconocida de mujer me indicó que no tenía nada que temer que abriera y me explicaría el motivo de su visita. Asegurándome una vez más de que Selene no estaba visible, oculta en la penumbra de la habitación me dispuse a abrir la puerta con cierta cautela para cerciorarme que la mujer venía sola. Al comprobar que era así abrí la puerta y me encontré con una silueta esbelta que ocultaba su rostro tras una capucha, me pidió entrar e intente disuadirla diciéndole que no sería correcto que encontraran a una dama en mi habitación, a lo que ella respondió que no debía de preocuparme que la encontrarán a ella, que sería peor que hubieran visto entrar a Selene o la vieran salir luego de allí. Intente disimular preguntando quién era Selene, a lo que ella respondió quitándose la capucha que cubría su cara y gesticulando como si la estuviera tomando por tonta.

Selene ¿le has entregado ya el relicario? Pregunto sin ver aun a Selene. Pero que ocurría todo el mundo me estaba esperando, quien era esta joven mujer que sabía que Selene estaba en mi alcoba y sabía lo del relicario. Mi nombre es Skada, iatsko ¿Sabes dónde se encuentra Orihada? No dijo mucho más, sabía quién era yo, sabía que Selene estaba allí y conocía a Orihada. ¿Quién eres? pregunte.

Eso no importa, y mientras decía esto avanzo con paso firme hacia el interior de la habitación. Tras su seguro paso hacia el ventanal solo me quedo cerrar la puerta y observar como Selene hacia una especie de genuflexión, a la vez que saludaba a Skada con un saludo casi reverencial. Mi estupor no dejaba de crecer mientras crecía aún más mi curiosidad.

- Soy Skada, la hechicera del Rey Antor (Su simple nombre me produjo un escalofrío), pero no tenéis que preocuparos Iatsko, estoy aquí para preveniros. Mañana será un día importante. ¿Sabéis donde está Orihada?
-NO. (Respondí secamente sin saber si fiarme de ella o no.)
- Yo sí. Ha sido atrapada y el rey sabe que estas aquí. Mañana a primera hora las tropas del rey entrarán en el pueblo y la traerán a ella como prisionera, su petición será tu vida o la suya. Y la decisión será solo tuya. ¿Le has entregado el relicario Selene?
-Si ahora mismo, aún no lo ha abierto. (Dijo Selene con tímida y temblorosa voz desde el otro lado de la habitación.
-Dentro de ese relicario esta tu talismán Iatsko, con el tu pueblo te reconocerá, todo el mundo sabe cómo es pero nadie lo ha visto. Si mañana quieres empezar tu camino levántate temprano y huye. Si crees que puedes hacer algo por la vida de Orihada póntelo y el pueblo sabrá quién eres cuando te vea. Pero no te aseguro que te sigan, pues el miedo está muy arraigado en sus corazones.
- ¿Por qué? (pregunte como si ella supiera lo que quería saber, y así fue, lo supo)
- Yo soy su hermana, soy la hermana de Orihada y fui obligada a desposarme con el rey al no encontrarla a ella para asegurar su descendencia.

Mientras decía esto se giró hacia mí y pude ver ahora sí claramente su rostro, estaba desfigurada su rostro era precioso desde el perfil izquierdo pero completamente desfigurada por el otro lado.

Esto me lo hizo mi esposo, cuando comprobó que no podía darle ningún vástago, los Dioses me hicieron estéril, gracias a ellos y su eterna sabiduría. No es digno de ser llamado rey y mucho menos de que lo veneren. Su reino es el miedo, su alma esta corrupta y su ego es enorme.

Mañana comenzarás tu camino elijas lo que elijas, pero cuidado ya sabes quién le ayuda y está siempre cerca de él, los pactos que unen al rey con la muerte no son de este plano de existencia, son más poderosos aún. Ahora me marcho, Selene vente conmigo, Iatsko debe de descansar.

Si os ha gustado y queréis saber que ocurre en esta historia compartid y darle a +1 y seguiremos viviendo juntos esta aventura.