miércoles, 27 de mayo de 2015

Insomnio

Escucho el Ruidoso Silencio y pienso ¿Quién más lo oye? ¿Serán alucinaciones mías? El silencio llena el habitáculo de mi oscuro dormitorio. Alcanzo a escuchar el ladrido de un perro en la distancia, el lejano resplandor de una farola rompe la oscuridad de mi alcoba, el perro es respondido por un igual, pero siempre en la distancia. De pronto la nevera comienza con un zumbido silencioso para mantener el frio en su interior, como el que recorre mi pierna desnuda sobresaliendo de la sábana. Mientras, la temperatura exterior parece no haber disminuido con respecto al día. La respiración de mi amada parece relajada a mi lado, un inspirar y expirar profundo denota que se encuentra en los brazos de Morfeo. El resplandor de la luna se va haciendo notar, a la vez que las sombras movibles van invadiendo mi cuarto, oscuridades que se deslizan desde algún rincón del cuarto y que ves como, lenta pero inexorablemente, van desplazándose de un lugar a otro pasando por mi alcoba escudriñando e invadiendo cada rincón de mi pensamiento.
 
Las estrellas ocultas tras el fulgor lunar revelan su lejana distancia, enviando su oculta vida en pequeños e intermitentes disimulados parpadeos. Un niño no muy alejado comienza con su irritante llanto nocturno, pero sigo apreciando lo bonito del llanto de vida que poco a poco va haciendo superhéroes a esos padres que días atrás solo eran personas normales. La calima nocturna agita los gatos en celos provocando algún ruidoso altercado en mi silenciosa noche.
 
Compruebo para mi asombro que el perro dejó de ladrar, quizás ocultado por el sollozo del recién nacido que ya había sido acallado por aquella extinta riña gatuna, mi cuerpo regulaba su temperatura ineludiblemente con la temperatura exterior, calmando así mi sensación de calor. Un ligero temblor avisó del fin del molesto ruido de la nevera, poco a poco el silencio se abrió paso en la iluminada noche estival. Solo el respirar de mi amada quedaba en el aire volviéndose poco a poco más y más inaudible. Al fin el esperado silencio abruma mi mente, pero de repente cuando el sueño alcanza mi mente logro oír el ruido del silencio. Ya sé como suena el silencio, no sé si fue el calor de la noche o un sueño o quizás imaginaciones mías. Para mi el silencio tiene sonido y es igual que un eterno DO sostenido saliendo de un fagot quizás insuflado por los pulmones de Morfeo.
 
A todos alguna noche nos ha costado trabajo conciliar el sueño, y quizás tú también encontraste el sonido del silencio ¿Cómo suena tu silencio? y recordad dadle a +1 y compartid si os ha gustado y hacer clic en los anuncios ayuda también. Gracias

lunes, 18 de mayo de 2015

OLVIDE ACORDARME DE RECORDARTE

Me olvidé de acordarme que no debía recordarte. Una mañana que podía haber sido normal si no hubiera olvidado de acordarme que no podía recordarte, pero siendo así la mañana amanece gris, triste y melancólica. Mientras paseo, mi mente me dice que estoy equivocado. En realidad el sol brilla, la gente alegre pasea por la calle como cualquier otro día, madres llevando al colegio a sus hijos, conductores en los trayectos habituales disfrutando del momento, pero yo seguía triste pues olvide acordarme que no podía recordarte.
 
¿Quién fuiste tú? ¿Porqué te conocí? No sé, no importa, solo importa que estás aquí. Seguir así, es esa presión en el pecho, ese anhelo de volver a verte. No recuerdo otra vida sin conocerte, entraste en mi vida cual fugaz cometa y aunque ahora no estás junto a mi sigo teniéndote presente. Me separan de ti apenas unos kilómetros y el mundo parece distinto y sigo sin saber como olvidarme de seguir acordándome de nosotros.
 
Mi móvil me insta a volver a escribirte, pero sé que no podrás leerlo. Solo quiero recordarte que te quiero, la última vez que te lo dije sentí que no me creíste, que tal vez dudaste fue hace un rato en el desayuno. Pero no me hago a la idea de separarme de ti un minuto y no me acuerdo de olvidarme de recordarte. El trabajo me separa del latido del corazón que me hace sentir la vida, ver los colores, sentirme amado, deseado,... o mejor dicho simplemente enamorado.
 
Cariño me olvide de acordarme que no debía recordarte en el trabajo, pero me dio tanto miedo no volver a acordarme de ti, que preferí seguir sufriendo lejos de ti para desear volver a estar a tu lado lo más pronto posible. Te quiero.
 
Esto va con todo mi cariño a aquellos enamorados que aunque saben que se van a ver en breve se echan de menos por cada poro de su piel un abrazo y un beso a todos y con especial cariño a mi amor porque esto es lo que siento por ella y a mi físico y mi fisio que ellos tendrán otras palabras pero se verán identificados.
 
Dadle a +1 si os ha gustado y no os olvidéis de compartidlo si alguna vez os habéis sentido enamorados, también podéis contarnos vuestra historia en los comentarios y si queréis seguir leyendo mis relatos cortos suscribiros al blog se agradece y mucho.

martes, 12 de mayo de 2015

ENCUENTRO CON MI MUSA

Nacía la noche en sus primeros albores, la estación del año se intuía por las ventanas abiertas, las altas temperaturas a estas horas de la noche, hacían que pudieras estar sentado frente al ordenador desnudo de cintura para arriba. El sudor refrescaba mi frente mientras mi espalda, sudorosa, se adhería al respaldo de la silla.
Un cigarro, recién encendido, comenzaba a consumirse apoyado en el cenicero, dejando ver una delgada columna de humo que, poco a poco, se expandía por la habitación. Mis manos, dispuestas en el teclado, intentaban comenzar a escribir aquellas palabras que no lograba crear en mi mente. El vaso que calmaba mi sed, tenía aun restos del iceberg que enfriaba mi venerado whisky, que tenía la virtud de refrescarme la garganta y mantener el lóbulo de mi oreja derecha algo más caliente que la habitación.
No sé que ocurría, pero llevaba varios días sin sentir el momento de poder expresar un sentimiento o una visión con aquellas palabras que me motivaban a escribir. Siempre había oído que aquellos que escribimos, vamos acompañados de una musa que inspiraba nuestros pensamientos. ¿Se habría enfadado conmigo? ¿Podría haberla ofendido? ¿Por qué no me visitaba...? Varias dudas asaltaban mi mente... ¿Sería un simple mito?, ¿o quizás yo le achacaba mi falta de concentración a la supuesta musa?
La puerta entreabierta del dormitorio comenzó a abrirse lentamente y una figura se deslizo lentamente dentro de la habitación, sus ojos me miraban firmemente como pidiendo permiso para entrar. Asentí con la cabeza y ella comenzó la lenta procesión hasta estar lo suficiente cerca mía como para regalarme su delicada voz aterciopelada.
- No quería desconcentrarte, me voy a la cama. No trabajes hasta muy tarde, pareces cansado, mañana será otro día.
- No te preocupes, me iré pronto a la cama, además esta calor me está matando.
Un refrescante beso en mis labios levantó ardientes pasiones en mi mente mientras la veía retirarse de la habitación con esa perfecta silueta cual Venus renacida. Mi mente voló por un momento hacia la cama. Apuré de un trago el poco liquido que aún quedaba en mi vaso para poder así refrescar el ardor que en mi cuerpo se había generado. Su cuerpo yacía en la cama, descubiertas sus vergüenzas debido a la sofocante calor de la noche, clavando una rodilla en la cama y dejándome caer levemente sobre ella, sin rozarla, para solo sentir el frío calor de sus labios dándole un prolongado beso y con ello notar como ella me respondía abrazando mi cuello y forzándome lentamente a compartir el lecho con ella. Ahora sí, su cuerpo desnudo y el mío en proceso, se rozaron levemente, generando así una gran excitación en nuestras mentes que hacía que nuestros besos fueran cada vez mas feroces, nuestros movimientos más bruscos y poder acabar ambos desnudos en la cama, sin haber tenido tiempo casi para saber como había ocurrido. Las sabanas se entrelazaban con nuestros pies, que luchaban para poder adquirir un buen punto de apoyo. El momento se acercaba y aún soy capaz de sentir como mi masculinidad invadía su intimidad a la vez que ella mordía levemente mi labio inferior susurrándome en el oído: "Te amo". Poco a poco, nuestros cuerpos acompasaban sus movimientos mientras nuestras manos abrazaban, rozaban, agarraban, soltaban, acariciaban una y otra vez todos y cada uno de los extremos de nuestros cuerpos. Acompasadas nuestras embestidas cuales bestias de campo, sentí como su espalda se curvaba a la vez que un leve gemido salía de sus semicerrados labios, para llevar instantes después nuestros cuerpos al clímax del placer. Nuestras aceleradas respiraciones nos hacían casi marearnos al sentir el corazón latir fuera de nuestro pecho. Un beso sello nuestro pacto secreto de amor eterno.
¿Mi musa?, me pregunté mientras mis manos seguían escribiendo en el teclado este imaginario encuentro entre mi amada y yo. ¿Mi musa?, me volví a preguntar, hasta yo solo encontrar la respuesta: Mi musa la tengo en mi cama esperando, así que queridos lectores, buenas noches.
Si os ha gustado acordaros de compartir y darle a +1 y si queréis también podéis suscribiros al blog o dejar algún comentario.

jueves, 7 de mayo de 2015

UN PASEO... DIFERENTE (PARTE 2)

 
-¿Llegáis al pueblo o marcháis?
- He llegado esta mañana y parto esta noche, estoy terminando un trabajo pendiente.
-Tiene que ser duro ¿Verdad?
-¿Duro?¿el que?
- Su trabajo, tiene que ser duro.
- No, no es duro, al final la gente entiende que es un trabajo y que yo solo ayudo. Todo el mundo lo termina entendiendo.
-Normal, no hay otra opción ¿No? Usted llega se lleva lo suyo, cual recaudador de impuestos, y se marcha.
- No funciona así. Hay mucho falso bulo sobre mi. Yo hago lo que hay que hacer y todo el mundo vendrá conmigo tarde o temprano.
-Bueno ¿y me dirás tu nombre?
- ¿Cómo quieres que me llame?

... Mientras los pasos de los transeúntes se dirigían hacia ningún sitio pero siempre sin dejar de caminar, la pregunta quebró el fluido diálogo entre ambos personajes. Hacia rato que el camino parecía no acabar.

-¿Te puedo preguntar algo yo a ti?
- ¿Me puedo negar?
- Si, claro que puedes, pero simplemente te costaría más trabajo entenderlo. Todo es cuestión de tiempo.
- Venga pues, pregunta, yo no tengo nada que ocultar.
- Yo tampoco tengo que ocultar nada, pero quiero saber más ¿Quién ha sido la primera persona con la que has hablado hoy?¿Y que has desayunado?
- Esta mañana como siempre, con la peculiaridad de que hoy es domingo y no tenía que madrugar, me he levantado.....

Mis palabras se detuvieron en el aire pero continuaron en mi mente, efectivamente hoy domingo me tuve que haber levantado como siempre. Pero solo recuerdo estar en el cuarto de baño, después de haberme lavado la cara y cepillado los dientes, la sensación de frescor, observe que no había nadie en mi cama solo se oía el ruido de fondo en la cocina, mi mujer estaría seguramente preparando el desayuno. Recuerdo acercarme a la cocina para darle los buenos días. Estaba como siempre guapísima para mis ojos, solo llevaba una camiseta larga y las chancletas de la piscina. Su larga mata de pelo rozaba sensualmente la parte baja de su espalda. El momento me pareció digno de un cuadro, se dio la vuelta lentamente mientras la observaba y me percate de que estaba llorando, no era una llantina tonta, algo la afligía fuertemente.

- ¿Qué te ocurre mi amor?¿Qué ha pasado?

Ella no se digno contestarme solo se limito a mirarme a la cara. Alzo sus preciosas pupilas lentamente hasta mirarme fijamente a los ojos, pude observar que estaba enfadada conmigo. ¿Qué es lo que yo había hecho? No recuerdo haber dicho ni hecho nada que la pudiera molestar, pero seguro que metí la pata en algo.

- ¿Sigues ahí? parece que te has ido con las palabras,...
- Si, si... perdona. he tenido un déjàvu. -Un pensamiento asalto mi mente, mi cara debería de haber reflejado mi perplejidad.- ¿Soy yo? ¡Tu trabajo de hoy, soy yo! ¿Porqué...? ¿Cuando...?...
- Sí, mi trabajo de hoy eres tú. Pero tú lo sabias, esta noche me estabas esperando.
- Yo no lo sabía yo simplemente esperaba porque sabía que hoy era especial. ¿ahora qué? ¿se acaba?¿El paraíso? ¿El infierno?...
- Eso tendrás que verlo tú, creo que ya no es necesario que te de mi nombre.
- ¿Porqué no? ¿Cómo te gusta a ti que te llamen? Eso de la parca a mi no me gusta suena mal es como la palabra madrastra se da por hecho que esa persona ya es mala antes de ser ella misma.
- Curioso, cuanto menos curioso. Yo también tuve un nombre una vez, pero hace tanto tiempo que ya no me acuerdo, o sí espera mi nombre, mi nombre,... es Azrael. Hace tanto tiempo que nadie me lo preguntaba que casi se me había olvidado, aunque también me llaman Azrail, Ashriel, Azaril, Azriel, Baltazar y Ozryel....
-¿Ves? es más fácil así ahora ambos sabemos como nos llamamos.
- ¿No tienes miedo? La gente normalmente llora por otro momento, por una despedida, por decir algo en general para terminar aquello que se le quedo pendiente.
- Yo no, ahora si me acuerdo, fue mientras dormía y por la noche mientras abrazaba a mi mujer, acurrucado en la cama cuando ella estaba semidormida le susurre al oído: "Cariño, te amo". Pensé que dormía pero sus labios balbucearon un yo a ti también, aunque fuera entre sueños esa fue mi ultima frase después de eso dormí.
- ¿Y tus hijos?¿No te acuerdas de ellos?
- Claro fueron de los últimos que me despedí antes de acostarme, cada uno estaba en su cama el pequeño estaba desarropado y lo tape mientras le besaba en la frente y musite en su oído: "Campeón que Dios te bendiga.". El grande ya demasiado grande para arroparlo estaba ocupando la cama de un extremo a otro y besando su  frente simplemente, esta vez le hice una petición: "Si algún día falto cuida de tu hermano, te quiero mi vida." Hable con ellos antes de irme a la cama y sé que me oyeron pues sus rostros reflejaban la felicidad de sentirse protegidos.
- ¿Entonces no te gustaría volver?
- Si, claro. Seguro que me pierdo momentos maravillosos junto a ellos, además me has hecho romper una promesa que hice hace mucho tiempo cuando sentí que le fallaba a uno de mis hijos, perdí por un momento mi cordura e hice una promesa que no dependía de mi, y le juré que le acompañaría hasta los 114 años y el problema no fue ese, el problema fue hacerle creer durante todo el tiempo que haría lo que estuviera en mi mano para cumplir esa promesa sabiendo que era muy probable que no pudiera cumplirla.
 
Un escalofrío recorrió mi mano derecha, una voz invadía mi mente, una lágrima caía en mi mejilla, un ruido turbaba mi mente la visión se volvía borrosa.
 
- Quizás tu momento no ha llegado, no te diré que lo aproveches, pues estás satisfecho de como has vivido. Nos volveremos a ver, algún día amigo.
 
La luz me molestaba, respiraba con dificultad, el escalofrío de la mano derecha era un gotero que me había puesto, la lagrima de mi mejilla era una gota de sudor de alguien que estaba justo encima mía. La imagen borrosa se comenzaba a aclarar, estaba en mi casa, tumbado en mi cama con un desconocido preguntándome que si le reconocía, no sabía quien era él, pero si podía reconocer la preocupada figura de mi mujer y mis hijos a su lado. Mi mujer callaba mientras mi mayor la prendía por los hombros y mi pequeño preguntaba: "Mama ¿Qué le pasa a papa?" y justo al comenzar a responder le sonreí y le guiñe un ojo, mi mujer sin saber porque mientras los médicos terminaban de recuperarme de algún sitio donde hubiera estado, le respondió a mi peque: "Cariño papa como siempre está jugando, esta vez ha hacerse el muerto cariño y estos señores están jugando con nosotros." a lo que mi niño respondió: " Mama, papa esta tarde no viene al parque a mi esta broma no me ha gustado, te ha puesto triste."
 
 
Me permitió volver o quizá mi mente jugo conmigo como yo siempre jugué con ella, pero si antes no tenía miedo a irme, ahora que sé que al menos un amigo me encontraré, eso sí algún día, lejano espero, pero algún día.



miércoles, 6 de mayo de 2015

Amar, sentir, sufrir

Flor de espina, .
que el dedo teme.
Lágrima del ojo caída,
que el amor seque.
Mirada de amor perdida,
que en alta cuna se mece.
Reina de amor vivida,
cuando la vida crece.
Que solo Dios aviva
y solo la parca siegue.
 
Seguramente no soy un poeta, pero anoche hubo una musa que me trajo esto, me hablaba de amor y pensé que quería compartirlo con vosotros. Todo empieza con el primer regalo normalmente una flor suele ser un bonito presente cuando uno se enamora y si los medios no son demasiados una flor se puede robar de un parque, de una maceta o del campo entre otros. Pero no hay amor que en determinado momento no sufra crisis unas mayores y otras no tanto, pero si todo llega a buen puerto las miradas cruzadas entre los enamorados hacen que seamos las personas más importantes de nuestro universo y en algún momento somos los reyes de nuestra pequeña casa y habrá pequeños retoños revoloteando por ella, llenándola de recuerdos. Mientras la vida lo permita y el amor exista seguirán así, hasta que la parca acabe con la vida o nosotros con el amor.
 
Espero que lo entendáis como yo lo entendí o mejor aún como vosotros améis y recordad de compartir y dadle a +1 si os ha gustado.