Sueños fotografiados se encuentran en mi memoria.
Lapsos de tiempo
que se enmarañan con mis sentidos.
Recuerdos golpeados de colores
que coinciden
en el lugar y tiempo presente
reviven momentos dulces
y amargos.
Observo la
tarde cálida
enfriada por el gélido cristal de mi ventana.
Personas que en mí vivieron
amores que no amé
miedos que no enfrenté.
Mejor no hablar
limitémonos a escuchar.
Me dispongo a romper el silencio de una
tarde que se va cubriendo de melancolía.
Pero me encuentro con mi solitaria
compañía.
El armónico repiquetear de la lluvia en los cristales
el vaho
desdibujado de mi aliento en las transparentes ventanas
escoge formas
familiares para mi mente
en su lento pero firme desvanecer.
Mejor no hablar
limitémonos a escuchar.
Un eco de silencio cubre la habitación
mas de pronto
mis oídos captan el leve tic-tac de un pequeño reloj
en la cómoda
al fondo de la habitación.
Mi mente recuerda que ese reloj es un recuerdo
familiar
lleva mucho tiempo sin funcionar
pero observo las agujas
y
efectivamente éstas vuelven a vivir con su peculiar latido.
Tic...
Tac...
Tic...
Tac...
Una oscura y opaca sensación nubla mi mente
¿miedo...?
¿expectación...?
¿incredulidad...?
Mejor no hablar
limitémonos a escuchar.
Sin mover los
labios
mis sentidos vuelven a observar las huellas del tiempo en mis manos
aquellas manos que yo aún recuerdo infantiles
son ya
las de un joven anciano
o
quizás
las de un anciano joven aún.
Aquella suave piel de niño
con la que mi
mente conoció a mis manos
hoy comienza a cuartearse.
Algunos vellos
comienzan a cubrir mis falanges
el tiempo
comienza a sembrar el eco de su
huella.
Mejor no hablar
limitémonos a escuchar.
Una voz interior me recuerda que sigo
siendo aquel niño que siempre he querido ser
aunque ahora mi cuerpo juegue al
escondite con su juventud.
Joven
es aquel que sabiendo que su tiempo ha pasado
sigue manteniendo una sonrisa
día a día
para aquellos que le rodean
sin
importar por qué
Tiene un cuento
o un pequeño juego para un niño
sin importar por qué
o un guiño
para un amigo
sin importar por qué
o un simple buenos días para un desconocido
sin importar por qué.
Aquellos que reciben
tu sonrisa
tu juego
tu guiño
o tu buenos días
sin darse cuenta se contagian
un
poco
de la felicidad que emanas.
Ya hemos escuchado
limitémonos a aprender.
Este relato va por ti que sé que me estás
leyendo para que sepas que a veces pienso en ti. Ahora si quieres decirme algo tú
a mí simplemente comenta el relato. Un abrazo y muchos besos (y sí, créeme, lo
hice pensando en ti).