Sus pechos estaban duros y sus pezones
apuntaban hacia mi, mi pecho se rozaba con el suyo y mis manos se detenían en
esa pequeña protuberancia, cuando sentí unos deseos enormes de probar aquello,
de besar los pezones que estaba acariciando, fue entonces cuando separe por
primera vez mis labios de los suyos y noté que mi respiración seguía acelerada
e incluso más que antes y me ahogaba, pero estaba disfrutando y mi masculinidad
seguía erecta y acercándose a su virginidad. Mis labios fueron bajando y
acariciando su cuello, mientras ella respiraba agitadamente y fui bajando por
sus hombros besando y acariciando cada rincón de su piel hasta encontrarme con
sus pechos. Eran como pequeños dulces con su premio encima, fui besándolos en
toda su extensión despacio y sintiendo como sus respiraciones se iban
acelerando y entrecortando aun más y fue entonces cuando introduje todo el
dulce en mi boca y respire sobre él tras haberlo mojado con mis labios, fue
entonces cuando soltó un pequeño gemido, como un gesto de sorpresa al
experimentar algo nuevo y cogió mi cabeza con sus manos y la apretó contra su
pecho introduciéndomelo aún mas en mi deseosa boca. Mientras esto ocurría ella
se había ingeniado para desnudarme. Fue entonces cuando nuestros sexos se
encontraron y tras detener mis juegos en sus pechos me incorporé y la miré a
los ojos y simplemente fue eso una mirada, un momento para que nuestros sexos
lentamente se fundieran en uno solo. Fue un momento corto mientras que se unían
ella mordió su labio inferior mientras yo lentamente iba empujándome en su
interior cuando me arrebato un apasionado beso de mis labios atrayéndome la
cabeza hacia su boca. Los movimientos comenzaron lentamente pero sin pausa y
fue entonces cuando ambos comenzamos a sudar y junto a nosotros nuestro sudor
formaba un solo sudor, un solo esfuerzo, un solo sexo, no existíamos ella y yo,
sino un solo nosotros. Fue así hasta bien entrada la noche. En la cual nos
sorprendió el sueño mirándonos a la cara los dos cuerpos desnudos, abrazados y
cubiertos por nosotros mismos, sin frío, ni calor, ni recuerdos, ni rechazos,
simplemente Orihada y yo, hombre y mujer, amado y amada, amantes fugaces solo
dos personas sin más.
Al despertar solo cubierto por las
sabanas, tenía una confusión de sensaciones, recordaba el sueño, pero aun más
lo que ocurrió con Orihada, el sueño podía ser solo eso, un sueño. Lo ocurrido
con Orihada y sus palabras: “Todo ha comenzado y ahora tendrás que empezar a
entender. Pero todo a su tiempo”. Que quería decir, donde estaba, porque se
había ido tan temprano, ¿Había sido también un sueño? Si, siempre solía
madrugar mucho pero esa noche no había sido una noche cualquiera, por lo menos
para mi ¿lo habría sido para ella? ¿Si estaba todo previsto como sabía que esa
seria la noche del sueño?
Eran un cúmulo de preguntas las que
invadían mi mente ¿Qué quería mi padre que entendiera? Los muertos vuelven a
vivir aunque sea solo en mis sueños, vale eso lo dice el Dogma, pero para dar
algún mensaje, porque se han dejado algo pendiente en esta vida y no disfrutan
de la otra como deberían hacerlo, puedo entender que tengan cosas pendientes en
esta vida aun, pero ¿porque no lo dicen? ¿Tienen que hablar con galimatías?
El chirriar de la puerta me saco de
mis pensamientos, que como solía pasar no me llevaban a ningún lado o eso al
menos creía yo, era Orihada venía a ver si me había despertado.
- Es la hora de levantarse ¿No?
- ¿tengo algunas preguntas que hacerte? ¿Puedo?
¿O la respuesta será todo a su debido tiempo?
- Ja ja ja…. Este es su debido tiempo,
pregunta y responderé en aquello que pueda y sepa responder.
Ansiaba tanto recibir esta respuesta
que no sabía reaccionar, casi tartamudee, los pensamientos abrumaban mi cabeza,
las preguntas llegaban sin orden.
Siguiente capítulo
Si os ha gustado y queréis saber que ocurre en esta historia compartid y darle a +1 y seguiremos viviendo juntos esta aventura
Gran descripcion de los hechos acontecidos,si señor!!esta historia es intrigante e ilusionante y conforme mas lees mas quieres,espero sin duda que continues escribiendo porque quiero llegar hasta el final.Un abrazo compañero
ResponderEliminarSigo esperando impaciente la quinta parte.
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