jueves, 19 de marzo de 2015

FELIZ DÍA DEL PADRE

Solo un recuerdo abruma mi mente, una frase, un momento,... Aquel instante que de pequeñín mi padre me dijo: "Hijo, nunca sabrás lo que te quiero hasta el día que seas padre".

Sonreí por dentro, pensando para mi, "Mi padre no se imagina hasta que punto lo quiero." Vaya si lo sabía. Un día, quizás más pronto que tarde tuve la suerte de abrazar en mi pecho a un renacuajo de hombre que no llevaba en este mundo ni 2 minutos, yo no era su madre, yo no lo lleve nueve meses en mis entrañas, yo no pude amamantarlo,... yo no pude hacer tantas cosas. Pero si pude verlo crecer, oírle comenzar a hablar, desvelarme cuando no dormía, ver su rostro de felicidad cuando llegaba a casa, apagar su primera vela porque aun no sabía soplar, dar sus primeros pasos, reñirle cuando no hacia algo bien y luego hartarme de llorar porque pensaba que no estaba siendo un buen padre. Sentí un amor más grande que aquel que sentí por mi amado padre. No creo que halla palabras para expresar como un ser tan diminuto podía haber despertado sentimientos tan grandes en mi. Creía, iluso de mi, que yo sabía lo que era amar, cuan equivocado estaba. Solo me preocupaba una cosa que fuera listo, que estuviera sano y que fuera muy muy muy feliz del resto intentaría encargarme yo. Seguro que cometí mil y un errores, seguro que se enfado conmigo otras mil veces, pero no me gustaría dejar el mundo y que existiera una sola duda de lo que yo siento por mis hijos, así que por eso he escrito estas lineas, para solo decir hijos míos os quise, os quiero y os querré mientras el corazón que late en mi pecho me de fuerzas para seguir respirando y dar por hecho que como mi abuelo, este donde este, cuida de mi padre y mi padre que gracias a Dios aun cuida de mi, yo cuidaré de vosotros en esta vida y el día que parta desde la otra, quien me conoce sabe que no me gusta prometer cosas y ya una vez prometí algo que no estoy convencido de poder cumplir, pero moriré intentando cumplirla. 

Un día fui padre y gracias a Dios tengo dos hijos estupendos, he llorado, reído, corrido, jugado, enfadado, y otras mil cosas más con ellos pero nunca y repito nunca me arrepentí de ser padre. Tuve la suerte de entender la frase de mi padre "Hijo, nunca sabrás lo que te quiero hasta el día que seas padre" y hoy solo puedo decir: "Que razón tenias PAPA".

Solo quiero despedirme diciendo:"GRACIAS PADRE POR FORJAR MI CARÁCTER Y HACERME SER LO QUE SOY. HIJOS VUESTRO PADRE LO HA HECHO LO MEJOR QUE HA PODIDO."

No hay comentarios:

Publicar un comentario